El pasado domingo, el ambiente en el Spotify Camp Nou se tornó tenso durante el Clásico entre Barcelona y Real Madrid. La pasión desbordada llevó a algunos aficionados a cometer un error que ha acabado con una multa leve. El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) decidió actuar tras lo ocurrido y, basándose en el artículo 117, impuso una sanción económica al club culé por un total de hasta 602 euros.
Un gesto desafortunado en un momento crucial
Todo sucedió en el minuto 87 del encuentro, cuando los seguidores del Barcelona celebraban su juego. Justo en ese instante, tras un gol del Real Madrid, varios objetos fueron lanzados desde la grada de Fondo Norte hacia el terreno de juego. Entre ellos, una botella de agua y una lata de Coca-Cola. Aunque afortunadamente nadie resultó herido y los objetos no alcanzaron a los jugadores, esto obligó al árbitro Martínez Munuera a pausar momentáneamente el partido para hacer un llamado al orden mediante megafonía.
A pesar de ser considerado un incidente menor, el acto fue registrado oficialmente y enviado al órgano disciplinario para su evaluación. En este sentido, la resolución del Comité se ampara en la definición de infracciones leves establecida en su reglamento: «Cuando durante un partido se produzcan hechos definidos como leves, se aplicará una multa”. Así que aquí estamos, con una sanción que nos recuerda que la emoción no puede cruzar ciertas líneas.

