Este miércoles, el horror volvió a asomarse en el noroeste de Yemen. Al menos 14 personas, entre ellas tres niños y dos mujeres, han perdido la vida debido a los ataques de la coalición militar liderada por Arabia Saudí en la provincia de Al Jauf. El ministro de Sanidad designado por las autoridades insurgentes, Anees al Ashabi, no pudo contener su dolor al compartir esta devastadora noticia en sus redes sociales.
El ataque se dirigió directamente hacia el mercado de Al Hazm, un lugar que debería ser seguro y donde las familias suelen hacer sus compras. Pero este día se convirtió en una pesadilla: además de las muertes, otras 15 personas resultaron heridas. Al Ashabi enfatizó que estas cifras son solo preliminares y que aún hay esfuerzos en marcha para rescatar a posibles víctimas atrapadas entre los escombros.
Cifras desgarradoras que cuentan una historia cruel
Añadiendo más peso a su declaración, el ministro denunció que estos ataques son una flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario. “Estas cifras reflejan la magnitud de la tragedia humanitaria”, afirmó con desgarro en su voz virtual. En medio de este caos, los hutíes han respondido lanzando misiles y drones hacia Arabia Saudí, como parte de un conflicto que parece no tener fin.
Con una ofensiva reciente iniciada por los hutíes el pasado 3 de septiembre, la situación ha escalado aún más. Las tropas apoyadas por la comunidad internacional intentan recuperar territorios clave, mientras Saná sigue bajo control rebelde desde 2014. Y así, el ciclo del sufrimiento continúa girando sin piedad.

