El Eibar, que ha tenido un inicio de temporada algo titubeante, busca reencontrarse con su mejor versión. Tras una última derrota amarga en Córdoba, su técnico Jokin Aranbarri no se esconde y admite que el equipo tiene mucho que mejorar. En rueda de prensa, Aranbarri ha dejado claro que el foco se ha puesto en la agresividad y el trabajo sin balón, fundamentales para cambiar la dinámica actual.
Reflexiones post-Córdoba
“Desde el minuto 25 del último partido estuvimos lejos de lo que queremos”, confiesa Aranbarri. Y añade con sinceridad: “Hemos estado trabajando en ello desde entonces. El primer paso para mejorar es sentir realmente lo que hacemos bien y lo que hacemos mal”. Con esta reflexión, deja entrever la importancia de conectar emocionalmente con el juego.
A pesar de las bajas que asolan al equipo, Aranbarri no pierde la fe. “Es una gran oportunidad para los canteranos”, dice mientras destaca cómo han demostrado su valía en los entrenamientos. “Cada jugador se lo está ganando”, apunta, refiriéndose al buen hacer del filial bajo la dirección de Iñigo y su equipo.
No obstante, el camino hacia la victoria no será fácil. El próximo rival, el CD Pamplona, es un adversario a tener muy en cuenta: “Si están aquí es porque están haciendo las cosas bien”, asegura el técnico. Él mismo ha tomado notas viendo sus partidos en directo y reconoce las cualidades del equipo contrario. Aunque no estén cosechando los resultados esperados, cree firmemente que son un oponente peligroso.

