La recta de meta del circuito australiano de Phillip Island, con su mar de fondo, ha sido testigo durante más de tres décadas de la historia del motociclismo. Este lugar, donde la pasión por las motos se siente en cada rincón, se despide tras un último adiós que resonará en el corazón de muchos. Conocido por su belleza y espectacularidad, Phillip Island ha sido el escenario ideal para los amantes del deporte sobre dos ruedas. Y no solo eso, es una pista que tiene un hueco especial en la historia del motociclismo mallorquín.
Un legado imborrable
Allí, al otro lado del mundo, tres jóvenes isleños han dejado su huella como campeones: Jorge Lorenzo, Joan Mir e Izan Guevara. Cada uno a su manera, tocaron el cielo en este emblemático circuito. Lorenzo fue el primero en reinar en 2012; con una caída inesperada de Dani Pedrosa, logró coronarse antes del banderazo final mientras seguía la estela del local Casey Stoner. Era su segundo título en MotoGP y no sería el último.
A cinco años después llegó Joan Mir, quien deslumbró con su victoria en Moto3 y se proclamó campeón mundial justo allí. Recuerdo cómo ese día brillaba más que nunca; cerró un capítulo extraordinario justo antes de dar el salto a MotoGP unos años después. Y no podemos olvidar a Izan Guevara, quien en 2022 también hizo lo propio y se alzó con la victoria en Australia mientras sus compañeros celebraban la grandeza del motociclismo balear.
Parece increíble pensar que este maravilloso circuito comenzó su andadura allá por 1928. Fue entonces cuando las carreteras locales se cerraron para albergar competiciones automovilísticas. Desde entonces hasta hoy, Phillip Island ha evolucionado junto a los tiempos: desde sus inicios hasta convertirse en uno de los grandes clásicos del calendario mundial.
No obstante, tras tantos años llenos de emoción y adrenalina, está claro que todos nosotros nos sentiremos nostálgicos al despedirlo. Aunque Adelaida promete nuevos desafíos y emociones fuertes para 2026, siempre llevaremos en nuestros corazones esos momentos inolvidables vividos entre gaviotas y canguros junto al mar australiano.

