La situación en el Atlético Madrileño no mejora, y ya van seis partidos sin conocer la victoria. A pesar de que los chicos de Fernando Torres merecieron más ante el Jaén, se fueron a casa con un amargo empate que deja un sabor agridulce en sus aficionados. Y es que, aunque la temporada apenas empieza, están dejando escapar puntos cruciales.
Un partido lleno de altibajos
Los rojiblancos comenzaron el encuentro con buen pie gracias a un golazo de Kamate. Se notaba que estaban ansiosos por romper esta mala racha, pero el destino tenía otros planes. Antes de que pudieran celebrar a lo grande, tuvieron una oportunidad clara para aumentar la ventaja con un penalti que finalmente fue detenido por Morillas. Como si fuera una broma del fútbol, minutos después llegó el tanto del Jaén desde los once metros, igualando así la contienda.
Aunque parecía que iban a caer en la desesperación tras ese golpe, los chicos de Torres continuaron luchando. El problema llegó cuando Javi Gil recibió una tarjeta roja en una jugada desafortunada. A partir de ahí, las ocasiones se fueron sucediendo pero el marcador no se movió más.
Al final del día, este empate sabe a muy poco para un equipo que ha visto cómo su inicio prometedor se ha convertido en una lucha constante por salir del fondo de la tabla. Hay margen para corregir errores y ajustar tuercas, pero cada jornada suma presión y decepción. Esperemos que pronto puedan darle la vuelta a esta situación y volver a disfrutar del juego como saben hacerlo.

