En el hospital Son Espases, donde la esperanza y la lucha por la vida se entrelazan, una mujer de 57 años ha conseguido salir de la Unidad de Cuidados Intensivos después de haber sido apuñalada por su vecino en un trágico episodio ocurrido en Palma. La víctima, originaria de Ucrania, se encuentra ahora estable, aunque todavía con graves lesiones que nos recuerdan lo frágil que puede ser nuestra existencia.
Un ataque inesperado
Todo ocurrió en un piso de la calle Arxiduc Lluís Salvador el pasado viernes por la noche. El agresor, un hombre de 61 años y profesor jubilado, no solo fue el autor del ataque; también fue quien tuvo el valor (o quizás la desesperación) de llamar a los servicios de emergencia para confesar su acto. Cuando llegaron las patrullas de la Policía Local y Nacional, encontraron a la mujer tendida en el suelo con una herida grave en su abdomen.
La situación fue crítica. La trasladaron urgentemente al hospital donde los médicos tuvieron que actuar rápidamente para salvarle la vida. Mientras tanto, el atacante no tuvo más remedio que enfrentar las consecuencias de sus acciones y fue detenido por tentativa de homicidio; ahora está esperando juicio tras ser ingresado provisionalmente en prisión.
Pero lo más sorprendente vino después. Jaime Escalas, esposo de la afectada, se puso en contacto con Ultima Hora para dejar claro que él no tenía nada que ver con este horrendo acto y que ni siquiera conocía al agresor. “Ella me había hablado del vecino varias veces”, aseguró. Un testimonio desgarrador que pone aún más luz sobre esta historia tan oscura.

