El Olímpic de Badalona fue testigo de una noche mágica, donde el joven Adrián Torres, un mallorquín de solo 20 años, se convirtió en el héroe del derbi catalán. Con una altura de 2’03 metros y una energía arrolladora, este alero ha dejado claro que su nombre va a ser parte importante del futuro del Asisa Joventut. Enfrentándose nada menos que al Barça, Torres no solo jugó, sino que brilló con luz propia.
Un partido para recordar
En sus apenas 16 minutos en cancha, Adrián aportó nueve puntos a su equipo con una precisión asombrosa: ¡4 de 4 en tiros de campo! Además, se hizo notar bajo los tableros con tres rebotes y una asistencia que hizo vibrar a la afición. La locura llegó cuando realizó una jugada espectacular que dejó al Olímpic en pie, celebrando cada canasta como si fuera un gol en la final de un Mundial.
A medida que avanzaba el partido, quedó claro que la Penya estaba decidida a darlo todo. Con un gran tiro de Torres al inicio del segundo cuarto, lograron abrir la brecha y poner un +10 en el marcador. Fue el momento clave para que el equipo acelerara y comenzara a despegar hacia una victoria aplastante por 113-89. No es exagerado decir que Adrián está empezando a seguir los pasos de grandes leyendas como Rudy Fernández o Paco Vázquez.
Dani Miret, el técnico verdinegro, no pudo ocultar su satisfacción tras este triunfo ante uno de los rivales más temidos: “Nuestra defensa ha sido muy buena y ese debe ser el camino para subir el nivel en los próximos partidos. Lo que ha hecho Adrián es impresionante.” Un reconocimiento merecido para un jugador que está dejando huella desde muy joven.

