En un contexto donde la seguridad es más crucial que nunca, el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, ha lanzado una idea que podría cambiar las reglas del juego. Durante su intervención en el ‘Forum on the Future of the EU’ en Bruselas, sugirió crear un Consejo Europeo de Seguridad a imagen y semejanza del Consejo de Seguridad de la ONU. La idea es clara: tener representación permanente para países grandes como Alemania, Francia y España, mientras que los demás miembros rotarían para asegurar una voz para todos.
Cambio necesario ante nuevas amenazas
Kubilius no se guardó nada al afirmar que las estructuras actuales ya no sirven para afrontar lo que se avecina. «Es hora de construir otra arquitectura», dijo sin rodeos. De hecho, esta propuesta no es nueva; líderes como Emmanuel Macron y la ex canciller alemana Angela Merkel ya habían planteado algo similar hace años. ¿Por qué seguir esperando? En su opinión, necesitamos decisiones rápidas sobre temas críticos, porque con la situación actual cada día puede contar.
No olvidemos que esta visión también fue apoyada por Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, quien quiere reunir a líderes europeos junto con aliados como Reino Unido y Canadá. Sin embargo, aún queda mucho por definir en cuanto a quién se sienta en esa mesa.
Kubilius añadió que podríamos necesitar incluso un nuevo tratado intergubernamental para formalizar este consejo. Con una estructura dual—una asamblea general y un consejo más reducido—se pretende tomar decisiones eficaces sin tener que involucrar a todos los Veintisiete cada vez.
Aunque algunos temen que esto pueda dejar atrás a los Estados más pequeños, Kubilius tiene claro su mensaje: «Una mayor capacidad colectiva beneficiará a todos», especialmente a esos países vulnerables cerca de Rusia. Lo importante aquí es ejercer ese liderazgo necesario que Europa tanto requiere.
Sorprendentemente, comparó nuestra situación con la defensa estadounidense: si Washington decidiera dividirse en 50 ejércitos estatales con políticas propias… ¿sería más fuerte o más débil? Su respuesta fue contundente: debilitaría sus capacidades defensivas. Y así nos dejó pensando sobre cómo Europa debe avanzar hacia una integración militar eficaz.

