El Real Betis sigue dando de qué hablar en la Liga, pero no todo son buenas noticias. Tras la emocionante victoria por 5-2 ante Osasuna, una sombra se cierne sobre el equipo: las molestias musculares de Antony. El brasileño, que comenzó el partido desde el banquillo por precaución debido a un dolor en el tobillo, terminó con nuevos problemas físicos que dejan su participación en el crucial encuentro contra el Oporto en la Champions League en un aire de incertidumbre.
Preocupación y solidaridad entre compañeros
La preocupación fue palpable al final del encuentro. Mientras los demás celebraban en la hierba de La Cartuja, Antony se quedó sentado, visiblemente molesto. No tardaron en acercarse varios compañeros para preguntarle cómo se encontraba; incluso Manuel Pellegrini, atento como siempre, quiso saber lo que pasaba. El jugador señalaba su aductor izquierdo y eso encendió todas las alarmas justo cuando se avecinan dos partidos decisivos: uno contra el líder Barcelona y otro en Europa.
Pellegrini confirmó más tarde ante los medios que este problema era distinto al que había afectado a Antony antes del partido. «Hablé un momento con él y parece que tiene una pequeña molestia muscular, pero nada relacionado con el tobillo», explicó el técnico chileno. Consciente de la importancia de cada jugador, añadió que lo habían dejado fuera del once inicial para darle tiempo a recuperarse.
Antony saltó al campo sustituyendo a Riquelme en el minuto 73 y solo pudo disfrutar de poco más de 20 minutos antes de verse obligado a lidiar con nuevas molestias. Ahora queda esperar a lo que digan los servicios médicos del club para conocer realmente la gravedad del asunto. En estos momentos no hay confirmación oficial sobre una lesión muscular, pero la falta de tiempo hasta el próximo enfrentamiento convierte su estado físico en una gran incógnita para todos nosotros.

