En una tarde de fútbol que prometía emociones, el París FC se impuso 2-1 al Estrasburgo, un duelo que dejó más de una herida en la historia reciente del entrenador Liam Rosenior. Después de dejar ‘tirado’ a su antiguo club para probar suerte en el Chelsea, donde su paso fue efímero, regresó al Stade de la Meinau con un solo objetivo: demostrar que estaba listo para brillar con los parisinos.
El París FC sigue invicto y Rosenior lo reafirma
Desde el comienzo del partido, las cosas se pusieron interesantes. Con Jacobo Ortega como estandarte en el Estrasburgo, el joven canterano del Real Madrid ha causado sensación esta temporada. Sin embargo, fue Ilan Kebbal quien abrió la lata para el París FC en el minuto 18. Un golazo que hizo vibrar a los aficionados: recibió un pase de Sinayoko y picó la pelota por encima de Filip Jorgensen, que quedó paralizado ante la belleza del golpeo.
Con una mezcla de buenos momentos y desajustes, el París FC supo mantener la calma. Pero cuando parecía que los locales comenzaban a despertar, Maxime López sirvió un balón perfecto al área para que Pablo Pagis firmara el 2-0 con un disparo certero a la escuadra. Se rumorea que este chico podría ser observado por Zidane; sin duda, tiene talento para dar y regalar.
El Estrasburgo intentó reaccionar gracias a un gol en propia puerta de Moustapha Mbow que les dio algo de vida en los minutos finales. Aun así, no fue suficiente; el París FC mantuvo su ventaja y se marchó al parón sumando 11 puntos de 15 posibles. ¡Un inicio espectacular bajo la dirección de Rosenior!
A pesar de las victorias y los aplausos, durante el partido también hubo momento tenso: algunos ultras rivales lanzaron insultos hacia Rosenior y eso llevó a interrumpir el juego varios minutos. Y mientras tanto, otros equipos como el Olympique de Lyon también mostraron su poderío ganando contundentemente al Rennes (4-0), manteniendo así su racha sin perder.
El fútbol es impredecible pero emocionante; cada encuentro cuenta historias únicas donde rivalidades personales y pasiones afloran con cada jugada.

