En una jugada que ha dejado a muchos con la boca abierta, la Casa Blanca decidió este sábado cerrar sus puertas a periodistas de CNN, MS NOW y el portal Politico. ¿La razón? El presidente Trump no ha dudado en calificar a estos medios como creadores de «noticias falsas». La periodista Betsy Klein de CNN se encontró con un portón cerrado; su pase de prensa fue retirado sin contemplaciones. Y lo mismo ocurrió con Akayla Gardner de MS NOW, quien tuvo que informar desde el exterior.
Una decisión polémica
Desde MS NOW lanzaron un comunicado claro y contundente: «Esta mañana se ha negado la entrada a nuestros periodistas al recinto presidencial. ¡Y hay que recordar que la Casa Blanca es del pueblo estadounidense!» Su mensaje resonó fuerte: defenderán los derechos amparados por la Primera Enmienda con uñas y dientes. Por su parte, CNN reafirmó su compromiso: «No nos detendremos en nuestra labor informativa», aseguraron, indicando que esta restricción es un ataque directo a la libertad de prensa.
El redactor jefe de Politico no se quedó atrás. Jonathan Greenberger denunció cómo su compañera Cheyenne Haslett fue bloqueada por el Servicio Secreto justo cuando intentaba hacer su trabajo. Y mientras tanto, los ecos de las palabras del director para América del Norte de Reporteros Sin Fronteras resonaban en el aire: «Trump sigue lanzando mentiras sobre noticias falsas para controlar quién informa sobre él».
A medida que el escándalo crecía, todos estos medios dejaron claro que no se dejarían amedrentar ni silenciar por estas maniobras. La lucha por una prensa libre continúa viva entre nosotros, y aunque las decisiones vienen desde arriba, nadie puede ignorar el poder del periodismo independiente en nuestra democracia.

