El ambiente está cargado de expectación en el Palau d’Esports de Son Moix, donde este miércoles a las 20:00 horas, el Palmer Basket se enfrentará al Fibwi Mallorca. Este encuentro no es solo un partido más; es un derbi que marca el final de la pretemporada y los jugadores lo saben. El equipo dirigido por Iñigo Núñez está ansioso por demostrar su evolución como grupo ante un rival que no se lo pondrá fácil.
Una oportunidad para brillar
Después de dos amistosos donde han brillado con luz propia, ganando en Calvià y mostrando una sólida actuación en Menorca, los turquesas están listos para seguir dejando huella. En esos partidos previos, hasta cinco jugadores lograron alcanzar dobles dígitos en puntos, gracias a una circulación del balón rápida y efectiva. La defensa también ha sido clave, con ajustes tácticos que les han permitido ser confiables en esa faceta del juego.
Por su parte, el Fibwi Mallorca llega con fuerza tras debutar con una victoria notable contra el Sant Antoni y casi rasguñar otro triunfo en Menorca. Los chicos de Álex Formento no se andan con tonterías y muestran su destreza exterior gracias a Jaume Lobo, además de Garmine Kande en la zona.
Iñigo Núñez tiene claro lo que busca para este derbi: «Queremos continuar mejorando y creciendo en nuestros aspectos básicos». Un encuentro especial sin duda; jugar contra un equipo que ha hecho bien sus deberes durante la pretemporada es justo lo que necesitaban antes de su primer partido oficial. Y cómo no emocionarse al pensar en jugar por primera vez ante nuestra afición en Son Moix; ¡no hay mejor manera de hacerlo que con un derbi!

