Enric Mas, ese ciclista balear que ha hecho vibrar a todos los aficionados al deporte, se encuentra a tan solo 186,8 kilómetros de un sueño que parece esquivo. A lo largo de la historia del ciclismo, hemos visto nombres ilustres lograr hazañas extraordinarias: oros olímpicos, títulos mundiales y victorias en las competiciones más importantes como el Tour, el Giro y la Vuelta. Y no podemos olvidar a nuestras grandes referentes femeninas como Marga Fullana o Mavi García. Pero aquí está la cuestión: ¿qué falta en esta impresionante galería de éxitos? La respuesta es clara: una gran vuelta.
Un momento decisivo para Enric Mas
Ahora, el Collado del Alguacil se convierte en el escenario donde se decidirá si Enric puede saldar esa cuenta pendiente que lleva arrastrando durante años. Con Roglic, Gall y otros rivales acechando para hacerse con el codiciado maillot rojo —que solo han llevado él y Tadej Pogacar en esta edición— la presión va en aumento. Si algo hemos aprendido sobre Mas es que su prudencia podría transformarse en determinación en un abrir y cerrar de ojos.
La posibilidad de entrar por la puerta grande en los libros de Historia no es una meta lejana; está a un suspiro. Y aunque la idea de un quinto podio podría sonar atractiva, para él este es mucho más que un puesto en la clasificación: es la oportunidad de reivindicarse ante todos nosotros, los seguidores que hemos estado ahí desde el principio. Este sábado veremos si su esfuerzo finalmente rinde frutos o si quedará nuevamente como otra promesa sin cumplir. Lo cierto es que estamos al borde del desenlace y solo queda esperar con ansias lo que está por venir.

