Este jueves, Martín Demichelis, el exentrenador del Real Mallorca, rompió su silencio sobre su controvertida salida del club. En un momento que muchos esperaban con ansias, el argentino se defendió tras la derrota de su nuevo equipo, el Leipzig, ante el Como de Cesc Fábregas en la Champions League. La situación no era sencilla y las preguntas no tardaron en llegar.
Una decisión difícil
Demichelis compartió que la oferta del Leipzig apareció casi de inmediato después de haber firmado una renovación con los bermellones. “Al día siguiente ya estaba aquí”, explicó con sinceridad. A pesar de que en un primer momento declinó la propuesta, también dejó claro que “los entrenadores tenemos sueños”. Y es que, aunque el compromiso emocional hacia un club puede ser fuerte, hay realidades en el mundo del fútbol que muchas veces son difíciles de entender para los aficionados.
“Dije que era imposible porque había renovado”, continuó explicando. Sin embargo, la insistencia del club alemán y las cláusulas contractuales jugaron un papel crucial en su decisión final. “Entiendo que para el hincha es complicado asimilarlo”, admitió Demichelis. Pero también insistió en que detrás de cada acción hay una lógica: “Los jugadores tienen sueños y los entrenadores también”.
El técnico argentino recordó sus raíces alemanas, donde vivió momentos clave como jugador y entrenador en el Bayern Múnich. Y aunque su marcha pudo parecer abrupta para algunos, enfatizó que dejó 2,5 millones de euros en las arcas del Mallorca: “No me escapé ni me fui gratis. Había trabajado tres meses y eso se tradujo en una recompensa importante”.
A estas alturas ya ha pasado tiempo desde su salida y ha dejado huella entre la afición mallorquina. No obstante, muchos aún sienten esa mezcla de decepción e incomprensión por lo ocurrido justo después de haber reafirmado su compromiso con el proyecto.

