Este sábado, mientras muchos disfrutaban de un merecido descanso, una nube oscura comenzó a asomarse en el cielo de Santa María. Sí, hablo del incendio que se desató en unas vaquerías ocupadas. A primera hora de la mañana, los bomberos de Mallorca se afanaban por controlar las llamas. Pero tras su retirada a la 1 de la tarde, el fuego volvió a reavivarse alrededor de las 4.
Un esfuerzo conjunto para apagar el fuego
Con la urgencia apremiante, dotaciones del parque de Inca y Calvià se pusieron manos a la obra, incluso un helicóptero conocido como La Milana se unió a la lucha contra este desastre agrícola. Los esfuerzos no solo eran visibles; el humo espeso y denso era tan evidente que podía verse desde varios kilómetros a la redonda.
La situación fue tan preocupante que durante la madrugada hubo que evacuar a cuatro vecinos debido al peligro inminente del humo que invadía sus hogares. Fue un residente valiente quien alertó al 112 desde su terraza y ayudó a otros a salir por precaución. En momentos así, nos damos cuenta del valor de una comunidad unida frente a lo inesperado.

