En un trágico giro de los acontecimientos, Nepal ha visto cómo el número de víctimas mortales por las inundaciones catastróficas en su frontera con China se eleva a 1.344. La noticia, que nos llena de tristeza, fue confirmada este sábado por las autoridades locales, quienes también advirtieron que más de 4.898 personas siguen desaparecidas, una semana después de esta devastadora catástrofe.
La situación es desgarradora: entre los fallecidos hay 302 menores, y casi 9.000 heridos han sido reportados desde que la riada arrasó el norte del país el pasado 26 de agosto. Además, ya se han enterrado a mil víctimas mientras la angustia crece por aquellos que aún no han podido ser encontrados. Entre los desaparecidos, hay al menos 606 extranjeros, lo que hace aún más difícil afrontar esta tragedia compartida.
Números que duelen
A lo largo del territorio chino también se cuentan al menos 31 muertos y alrededor de 531 desaparecidos, lo que suma un total escalofriante: cerca de 1.375 vidas perdidas y más de 5.400 personas sin rastro. Este desastre natural no solo ha arrasado con hogares, sino que ha dejado cicatrices profundas en toda una nación.

