Después de un arranque algo titubeante, el Villarreal de Íñigo Pérez regresa a casa con ganas de celebrar su primera victoria en La Cerámica. Tras tres jornadas lejos de su estadio, la emoción por ver a sus chicos triunfar ante su afición es palpable. Y si bien solo han pasado unos pocos partidos, el hambre por ese primer triunfo se siente más fuerte que nunca. Pero ojo, porque enfrente tendrán al Deportivo, un recién ascendido que ha comenzado la temporada como una auténtica tormenta, sin conocer aún la derrota ni haber ido por detrás en el marcador.
Caminos cruzados en La Cerámica
El Villarreal llega a este encuentro ansioso por cambiar la narrativa de su inicio de temporada. A pesar de que los resultados no han acompañado, el equipo tiene claro que las sensaciones deben traducirse en goles y puntos. El técnico ha clamado por más garra en ataque y una defensa más sólida; esto no es para menos, ya que se enfrentan a un rival que presiona intensamente y sabe aprovechar cualquier descuido.
Aunque las bajas son mínimas —solo Foyth se queda fuera—, todo apunta a que veremos varios cambios en la alineación para adaptarse al exigente calendario que les espera. La posible inclusión de Gulacsi bajo los palos podría ser uno de esos giros esperados.
Por otro lado, el Deportivo viaja con una mentalidad ganadora; Antonio Hidalgo lo deja claro: “Tenemos que darlo todo en cada campo”. Con varias caras nuevas como Giménez y Casadó apuntando al once inicial, saben que deberán estar muy atentos para contrarrestar el juego ofensivo del Villarreal.
Y en este choque destacado entre goleadores, Mikautadze, quien busca reafirmar su talento después de anotar esta campaña, se verá las caras con Aubameyang, un veterano curtido en mil batallas. Ambos tienen mucho que demostrar y seguro brindarán un espectáculo emocionante.
Pese a las dudas sobre cómo responderá el Villarreal ante esta presión adicional antes del inicio de la Champions, muchos apuestan por una victoria local; Miguel Ángel García predice un 2-0 favorable para los amarillos. Pero no nos engañemos: será un partido complicado donde cualquier error puede costar caro.

