Era una noche cualquiera en el Arenal de Palma, hasta que la preocupación se adueñó de los familiares de dos mujeres alemanas. Con 42 y 34 años, ambas disfrutaban de unas vacaciones soñadas, pero todo se tornó en pesadilla cuando dejaron de responder a las llamadas. La desesperación hizo que sus seres queridos alertaran al hotel, ubicado en la Carretera Militar. El teléfono sonaba sin parar y no había respuesta. ¿Dónde estaban?
La rápida intervención salvó vidas
Los trabajadores del hotel, alarmados por la situación, no tardaron en avisar a la Policía. En cuestión de minutos, dos patrullas de la Sección Turística (SETUR) llegaron al lugar junto con ambulancias y los Bomberos de Palma. Al entrar en la habitación, se encontraron con una escena desgarradora: las dos turistas yacían inconscientes. Los sanitarios actuaron con rapidez y llevaron a las mujeres al hospital Son Llàtzer.
Aunque el estado de un trabajador también fue motivo de preocupación –él sufrió lesiones leves– lo más grave estaba sucediendo con las turistas. Mientras tanto, los bomberos iniciaron una investigación preliminar y apuntaron a una fuga en la cocina como posible causa de su intoxicación por monóxido de carbono.
Una vez más nos encontramos ante situaciones que hacen reflexionar sobre la seguridad turística: ¿es suficiente el control que se realiza? La Policía Nacional ya ha comenzado a investigar lo sucedido para aclarar este triste episodio que pudo haber acabado aún peor.

