El pasado sábado, en una tarde que prometía ser tranquila, todo cambió cuando un hombre decidió poner en riesgo su vida y la de los demás al volante. A eso de las 16:00 horas, mientras patrullaban por la calle Minerva, los agentes de la Policía Local de Alcúdia se toparon con un coche que circulaba en sentido contrario. Pero eso no fue lo más sorprendente; el conductor, al ver a los policías, no pensó dos veces y salió disparado como si tuviera alas.
Un paseo peligroso por el Puerto
La huida del individuo fue todo un espectáculo evasivo, zigzagueando por diferentes calles del Puerto de Alcúdia. La rápida reacción de los agentes hizo posible seguir su rastro hasta que finalmente lograron detenerlo unos minutos después. En ese momento, tras identificarse, quedó claro que este hombre había estado disfrutando demasiado de unas copas antes de meterse en el coche.
Al someterlo a la prueba de alcoholemia, los resultados fueron alarmantes: dio 1,16 mg/l en aire espirado. Para que nos entendamos, eso es casi cinco veces más que lo permitido (0,25 mg/l). Un verdadero escándalo y una irresponsabilidad que pone en tela de juicio nuestra seguridad vial. Este tipo está ahora bajo investigación por un delito contra la seguridad vial y parece ser que ni siquiera se molestó en firmar las actas sobre sus derechos y demás papeleo. ¿Hasta dónde vamos a llegar?

