El pasado lunes, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tuvo una conversación telefónica con su colega turco, Recep Tayyip Erdogan. En esta charla, ambos líderes decidieron dar un paso adelante y trazar una hoja de ruta que les permita fortalecer sus lazos, especialmente en el ámbito de la defensa.
Nuevos horizontes para la cooperación
Lula compartió en redes sociales que han acordado crear un Consejo Estratégico, donde participarán los vicepresidentes de ambos países. «Este es un gran avance para profundizar nuestras relaciones bilaterales», afirmó el brasileño con entusiasmo. Además, celebró la reciente ratificación del Acuerdo de Cooperación en la industria de defensa entre Ankara y Brasilia.
Durante la llamada, Lula no se quedó atrás: subrayó su intención de aumentar las inversiones en defensa y expresó su interés por impulsar colaboraciones entre empresas brasileñas y turcas en este sector vital. ¡Un movimiento que podría cambiar las reglas del juego!
Para hacer realidad estos planes, Lula se comprometió a enviar una delegación brasileña a Turquía liderada por sus ministros de Defensa y Desarrollo, Industria y Comercio. Este paso demuestra su seriedad en el compromiso asumido.
Aún hay más; Lula también fue invitado por Erdogan a participar en la COP31 sobre cambio climático que se celebrará el próximo noviembre. «Agradecí la invitación y le dije que me encantaría reunirme pronto», concluyó Lula con optimismo.

