En la UD Las Palmas hay un aire de optimismo, como si el sol brillara más fuerte que nunca en Gran Canaria. Tras una temporada llena de altibajos, el club se siente preparado para afrontar nuevos desafíos. A pesar de la salida de Horkas hacia Al-Wasl por 4,5 millones, no se buscará un nuevo portero. En palabras del presidente Miguel Ángel Ramírez: «Tenemos que darle la oportunidad al chico para demostrar que puede jugar en Las Palmas». Es así como Adri Suárez asume el reto, una responsabilidad que podría cambiar su carrera.
Una mirada hacia el futuro
La decisión de no fichar en la portería es clara: la confianza está depositada en los jóvenes talentos. Los jugadores celebraron con alegría el gol de Manu Fuster contra Ceuta, y eso solo alimenta la fe en un equipo que ha crecido este verano. Por otro lado, la llegada de Arana sigue siendo una incógnita. “El chico nos ha dicho que quiere venir a Las Palmas si no juega en Primera”, comentó Ramírez en Televisión Canaria, dejando entrever las esperanzas del club por contar con él.
Aunque aún falta tiempo para cerrar esta historia, lo cierto es que Las Palmas sigue mirando hacia adelante. La plantilla tiene potencial y los aficionados están listos para apoyar a sus chicos. Así que, mientras esperamos qué pasará con Arana, celebremos lo bueno que ya tenemos aquí.

