Este martes por la mañana, mientras el sol empezaba a calentar los primeros rayos sobre el puerto del Club de Mar en Palma, una lancha particular se convirtió en el escenario de un pequeño drama. El fuego comenzó a asomar entre las entrañas de la embarcación, todo por un fallo en la batería. Un incidente que no solo hizo saltar las alarmas, sino que también puso a prueba los reflejos de su propietario.
La rápida respuesta evita mayores daños
A las 10:00 horas, los Bomberos de Palma recibieron la llamada y se dirigieron raudos al lugar. Pero cuando llegaron, se encontraron con una escena inesperada: el dueño ya había logrado sofocar las llamas con un extintor. ¡Menuda actuación! Gracias a su rápida reacción, el fuego quedó controlado antes de que pudiera causar más estragos.
Los bomberos no se quedaron con los brazos cruzados y se pusieron manos a la obra para retirar la batería afectada y revisar cada rincón de la lancha. Lo importante aquí es que no había nadie a bordo durante el incidente, así que afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. Sin duda, una lección sobre lo vital que es estar preparado ante cualquier eventualidad. A veces, esos pequeños detalles marcan la diferencia.

