En el corazón del centro-este de Níger, la violencia ha vuelto a cobrar un alto precio. Las milicias del Movimiento Patriótico por la Libertad y la Justicia (MPLJ), un grupo rebelde que se opone a la junta militar en el poder, han informado sobre la muerte de 15 efectivos de seguridad tras un asalto. Aunque aún no hay confirmación oficial, lo que ocurrió en Séguédine deja una sombra de dolor y desolación.
Moussa Kounai, líder del MPLJ, reveló en un comunicado que el ataque se dirigió a un campamento de la Guardia Nacional de Níger (GNN), donde también había presencia policial. “Los enfrentamientos dejaron al menos 15 muertos y 7 heridos entre las fuerzas de seguridad presentes”, asegura Kounai, añadiendo que los daños materiales son significativos: vehículos robados y una gran cantidad de armas y municiones desaparecidas.
Un grito por justicia
El MPLJ no oculta sus intenciones; su lucha es política y busca restablecer un orden democrático que respete los derechos fundamentales de los nigerinos. Su objetivo principal es la restitución al poder del expresidente Mohamed Bazum, encarcelado desde el golpe militar que tuvo lugar en julio de 2023 bajo el mando de Abdourahmane Tchiani. En medio de esta crisis humanitaria, las esperanzas parecen cada vez más lejanas.

