La Comisión Europea ha mostrado este martes su esperanza de que la situación en las fronteras interiores de Italia y España se estabilice pronto. Todo esto, tras la crisis migratoria vivida en Ceuta, donde ambos países han decidido implementar controles temporales. Sin embargo, en Bruselas aún no tienen claro cuándo se levantarán esas restricciones.
Guillaume Mercier, portavoz comunitario del área de Interior, ha dejado claro que si seguimos viendo una evolución positiva, hay razones para creer que las cosas volverán a su cauce habitual. Han recibido notificaciones de los gobiernos español e italiano sobre estas medidas temporales y están al tanto de cada movimiento.
¿Un futuro más esperanzador?
Por su parte, Magnus Brunner, comisario europeo de Interior y Migración, ha estado en contacto constante con los ministros del Interior de ambos países. Les ha recordado la importancia de seguir dentro del marco legal establecido por Schengen y cómo mantener la confianza entre los Estados miembros es crucial para todos. De hecho, desde el Gobierno español ya han asegurado que lo ocurrido en Ceuta no tendrá un impacto duradero en Schengen.
A lo largo de este proceso, se han conseguido evitar movimientos irregulares desde Ceuta hacia el resto de Europa hasta ahora. Mercier subraya que tanto las autoridades españolas como marroquíes han trabajado codo a codo para gestionar los retornos con eficacia.
No obstante, el portavoz enfatiza que el objetivo es claro: retornar a todas las personas que permanezcan irregularmente en Ceuta. Y añade con firmeza: «No podemos escatimar esfuerzos para prevenir nuevos cruces peligrosos y muertes innecesarias».
Cuando le preguntan sobre la posibilidad de nuevos intentos de entrada coincidiendo con el 15 de agosto, Mercier prefiere no entrar en detalles específicos sobre esa fecha. Se muestra convencido de que proteger nuestras fronteras exteriores es una tarea permanente: «No se trata solo del 15 de agosto; debemos garantizar un sistema sólido para cuidar nuestras fronteras todo el año».

