Manu Morlanes, el centrocampista maño que se ha convertido en una de las claves del RCD Mallorca, está deseando que arranque la Liga. Su reciente renovación hasta 2031 fue anunciada justo antes de un amistoso contra el Elversberg, y tras el empate a uno en ese partido, dejó claro su compromiso con el club. ‘Esta es una apuesta mutua entre nosotros y el club’, afirmaba Morlanes, mostrando su deseo de devolver al equipo a la Primera División.
Desde su llegada hace tres años y medio, Morlanes se siente como en casa. “Tengo dos niños que han nacido aquí”, decía con sinceridad. Esa conexión no solo es emocional; también cree firmemente en el proyecto deportivo del Mallorca. Reconoce que la temporada pasada fue dura al descender a Segunda, pero tiene la esperanza de que eso sea solo un paso atrás para avanzar más adelante.
Un vestuario unido y lleno de ganas
El jugador zaragozano destacó la buena labor de la dirección deportiva en mantener a jugadores importantes en el equipo. “La plantilla está ansiosa por empezar”, confesó. Todos comparten un mismo objetivo: conseguir el ascenso. Aunque son conscientes de los retos que se avecinan, tienen claro que hay que ir día a día y estar preparados para lo complicado.
Respecto a la marcha de Jan Virgili, quien se ha ido al Brujas, Morlanes expresó cómo la unión dentro del vestuario minimiza este tipo de situaciones difíciles: “El ambiente es increíble, hay muchas ganas de competir”. Además, sobre el nuevo fichaje Josep Cerdà afirmó: “Viene un chaval joven con muchas ganas de triunfar aquí”. En definitiva, Manu Morlanes se muestra optimista ante lo que viene y deja claro: todo aquel que quiera contribuir al crecimiento del club será bienvenido.

