El cantautor Pedro Pastor ha tenido que dar la triste noticia de que su esperada gira por Estados Unidos, programada para agosto, se ha quedado en nada. La razón no es otra que la negativa del gobierno estadounidense a concederle el visado de trabajo necesario. Después de casi un año de preparativos y gestiones interminables, el hijo del reconocido músico extremeño Luis Pastor se ve obligado a cancelar lo que prometía ser una serie de conciertos inolvidables.
En un emotivo vídeo compartido en sus redes sociales, Pedro explica cómo había puesto su corazón en este proyecto desde noviembre del 2025. Seleccionado entre cientos de propuestas artísticas por Mid Atlantic Arts, formaba parte de un selecto grupo de cinco proyectos españoles y portugueses elegidos para llevar cultura a las tierras norteamericanas. Aunque nunca había sido un sueño prioritario para él, confiesa que recibir esa oportunidad le llenó de ilusión: «Nunca había soñado con ir a EEUU, pero me hizo mucha ilusión».
La lucha sin cuartel por el visado
A pesar del esfuerzo titánico que él y su banda pusieron en los preparativos –con conciertos al aire libre, festivales y actuaciones planeadas– no lograron obtener el permiso necesario. «Hemos estado hasta el final peleando por la visa», comenta con visible frustración. Pero lo más sorprendente fue una solicitud adicional durante el proceso que consideró fuera de lo común, sobre todo teniendo en cuenta la trayectoria profesional que él define como «indiscutible».
Con 15 años dedicados a la música y cerca de 1.000 conciertos repartidos por más de veinte países, resulta difícil entender cómo un artista con su experiencia puede encontrarse ante esta situación tan injusta. «Creo que nadie puede poner en duda la profesionalidad de un proyecto como el nuestro», defiende con firmeza.
A pesar del golpe durísimo que esto representa, Pedro mantiene viva la esperanza: confía en poder reprogramar sus conciertos para 2027 y recuperar así esa conexión perdida con el público estadounidense.

