En medio de un mar de especulaciones, la FIFA ha decidido salir al paso de las afirmaciones que circulan sobre una supuesta promesa hecha por su presidente, Gianni Infantino. Según la organización, lo que se dice es «falso y engañoso». Esto lo ha dejado claro en una reciente reunión celebrada en Rabat, donde aseguraron que cualquier decisión respecto a la sede de la final del Mundial de 2030 se tomará «a su debido tiempo».
Todo esto surge tras un artículo del diario británico The Times, que sostiene que Infantino habría ofrecido a Marruecos albergar el gran evento a cambio de apoyo político para mantenerse en su puesto. En medio de este torbellino, es evidente que el presidente está bajo presión por su intento fallido de vender participaciones del Mundial a inversores privados.
¿Marruecos o España?
Marruecos ha sido un gran aliado para Infantino desde hace una década y ahora aspira a acoger la final en el majestuoso estadio Hassan II, mientras que España sueña con ver el espectáculo en el icónico Santiago Bernabéu. La tensión crece cuando varias asociaciones han comenzado a retirarle su apoyo, incluyendo las inglesas y galesas. Incluso voces respetadas como Luis Figo han hecho un llamado público pidiendo su dimisión.
Las cartas están sobre la mesa, y mientras algunos buscan el camino hacia adelante, otros se encuentran tirando por tierra los sueños deportivos. El futuro del fútbol mundial parece más incierto que nunca.

