BERLÍN, 1 Ago. – En un giro inesperado en medio de la crisis que atraviesa Ceuta, el vicecanciller alemán, Lars Klingbeil, ha decidido suavizar el tono de su gobierno. En lugar de apuntar dedos hacia España y sus políticas migratorias, ha hecho un llamado a la solidaridad y respeto hacia nuestro país. Es curioso cómo, en vez de ayudar, muchos gobiernos europeos han criticado sin parar las decisiones tomadas aquí, alegando que han creado un efecto llamada.
Klingbeil no ha dudado en señalar que las decenas de miles de personas que cruzaron a nado el espigón del Tarajal fueron utilizadas para dividir a Europa. “En estos momentos, lo que necesitamos es actuar juntos con España”, dice él. ¡Y qué razón tiene! Mientras tanto, su gobierno alemán -bajo la dirección del conservador Friedrich Merz- ha estado entre los 22 estados miembros de la Unión Europea que vinculan esta tragedia, donde casi 70 vidas se apagaron en el mar, con nuestras políticas migratorias.
La Respuesta Española y la Necesidad de Unidad
A pesar del ruido externo, Klingbeil reconoce los esfuerzos del presidente español Pedro Sánchez, quien logró devolver rápidamente a la mayoría de las personas a Marruecos. Esto es algo que merece ser destacado: “Europa no puede permitirse dividirse en situaciones como esta”, concluye Klingbeil. Y es verdad; ahora más que nunca necesitamos unidad y apoyo mutuo.

