La tarde del 24 de julio, alrededor de las 18:45 horas, el cruce entre las calles General Riera y Guillem Forteza se convirtió en el escenario de un inesperado accidente. Una conductora de 49 años decidió saltarse un semáforo en rojo, lo que resultó en una colisión contra una grúa municipal que circulaba con luz verde. Es increíble cómo a veces la distracción o la imprudencia pueden poner en jaque la seguridad vial.
Las consecuencias del descuido
El impacto fue notable y dejó dos heridos leves. Según los testigos presentes, la versión de los agentes es clara: la conductora no respetó las señales. La grúa recibió el golpe en uno de sus laterales, y aunque todo ocurrió en un instante, las secuelas fueron inmediatas. El operario que estaba al volante sufrió algunas contusiones y tuvo que ser trasladado a un hospital para ser evaluado, aunque afortunadamente recibió el alta poco después.
Por su parte, la mujer también salió lastimada; su cuerpo evidenció abrasiones provocadas por el airbag al momento del choque. A pesar de ello, no necesitó ser evacuada del lugar. Ambos conductores fueron sometidos a pruebas de alcoholemia que arrojaron resultados negativos; nada como tener claro que estas situaciones no siempre son causadas por el consumo.
Los agentes de la Unidad de Vehículos de Accidentes (UVAC) tomaron nota de lo sucedido e iniciaron las diligencias necesarias para esclarecer todos los detalles del accidente. Un episodio más que pone sobre la mesa la importancia de respetar las normas viales y estar siempre atentos a nuestro entorno.

