El conflicto sigue latente y este jueves, el Ejército de Israel ha vuelto a hacer ruido en la provincia de Quneitra, en el suroeste de Siria. Después de varios días convulsos llenos de incursiones militares, donde se han destruido viviendas y se han desplegado vehículos en áreas cercanas a los Altos del Golán, hoy hemos sido testigos de nuevos ataques con artillería. Esta vez, las explosiones resonaron cerca de Tal al Ahmar, un lugar que parece ser un escenario recurrente para estas tensiones.
Aunque por ahora no se han reportado víctimas mortales ni heridos, según la agencia siria SANA, es evidente que la situación es cada vez más tensa. Recordemos que apenas hace unos días, las fuerzas israelíes bombardearon terrenos agrícolas en Taranga, lo que claramente infringe el acuerdo firmado en 1974. Este pacto ha estado hecho trizas desde hace tiempo tras la entrada israelí a los Altos del Golán bajo supervisión de la ONU, todo justificado por una supuesta necesidad de prevenir inestabilidad en Siria.
La respuesta siria ante la ocupación
Desde entonces, Israel ha seguido adelante con arrestos arbitrarios y actos destructivos utilizando excavadoras y fuego artillero sin contemplaciones. Las autoridades sirias no han dejado pasar este abuso y exigen continuamente la retirada de las fuerzas israelíes, argumentando que todas sus acciones son nulas e ilegales según el Derecho Internacional.
No olvidemos que tras la caída del régimen del expresidente Bashar al Assad el 8 de diciembre de 2024, Israel declaró colapsado aquel acuerdo. En medio de esta vorágine, el Ejército israelí aduce haber sufrido ‘ataques yihadistas’ contra sus fuerzas en zonas restringidas desde la guerra árabe-israelí de 1973. La historia parece repetirse mientras seguimos observando cómo las tensiones crecen día tras día.

