En una madrugada que debería haber estado marcada por la paz, el sonido de las explosiones vuelve a resonar en Gaza. Al menos tres palestinos han muerto, y entre ellos, dos inocentes niños. ¿Qué clase de guerra es esta? El Ejército israelí ha lanzado nuevos ataques a pesar de un alto el fuego que parece más una ilusión que una realidad.
Todo comenzó en el sur de Jan Yunis, donde un primer ataque dejó dos víctimas fatales, incluyendo a un niño de apenas ocho años. Las fuentes cercanas al asunto han confirmado estos trágicos datos al diario ‘Filastin’, cercano al movimiento Hamás que gobierna esta franja de tierra desgarrada por el conflicto. Pero eso no fue todo; poco después, un segundo bombardeo impactó un edificio de apartamentos en el centro de Gaza, resultando en otro menor muerto y múltiples heridos.
El dolor sigue sumándose
Las historias humanas detrás de estas cifras son desgarradoras. En total, varios edificios han sufrido daños significativos debido a ataques con drones. El hospital Al Shifa ha tenido que atender a al menos diez heridos más; cada uno con su propia historia de sufrimiento y pérdida.
A pesar del intento de tregua alcanzada en octubre, los números son escalofriantes: más de 1.200 palestinos han perdido la vida desde entonces, mientras que la cifra total desde el inicio del conflicto asciende a más de 73.300 fallecidos. Es hora de reflexionar: ¿hasta cuándo seguiremos permitiendo que esta violencia continúe sin respuesta?

