Este lunes, el monasterio de Poblet se convirtió en el escenario de un emotivo homenaje a Jaume I, justo cuando se cumplen 750 años de su fallecimiento. La Obra Cultural Balear (OCB) no quiso perder la oportunidad de recordar a este monarca que dejó una huella imborrable en nuestra historia. Junto a ellos, representantes de Baleares, Catalunya y el País Valencià se unieron para rendir tributo al rey que impulsó la conquista de Mallorca y València, reafirmando su compromiso con la lengua y la cultura que compartimos.
Una ofrenda cargada de significado
El acto, que fue organizado en colaboración con Òmnium Cultural y Acció Cultural del País Valencià, consistió en una emotiva ofrenda floral ante el sepulcro del rey. En palabras del presidente de la OCB, Antoni Llabrés, el legado de Jaume I sigue siendo «un símbolo compartido» para todos nosotros. Su figura resuena con fuerza en los territorios donde se habla catalán, recordándonos la importancia de defender nuestras raíces culturales.
No solo eso; durante esta reunión tan significativa, también se acordó transformar la Federación Llull en una organización europea con un carácter transestatal. ¡Un paso importante! Además, hubo cambios en la presidencia rotatoria, dejando el testigo Antoni Llabrés a Xavier Antich, quien lidera Òmnium Cultural.

