Este otoño, un colegio de Salamanca, en el norte de Nueva York, se prepara para dar la bienvenida a ‘Sally’, su nuevo profesor asistente que no es humano. Sí, has oído bien. Este curioso robot humanoide, que costará unos 57.000 dólares (cerca de 50.000 euros), tiene como objetivo ayudar a los estudiantes en sus clases de programación y robótica. Sin embargo, lo que realmente llama la atención es que no podrá moverse por el aula y tampoco grabará nada.
Mark Beehler, superintendente del distrito escolar, nos recuerda que hay quienes siguen resistiéndose al cambio: «Hubo un tiempo en que la gente se preguntaba: ‘¿Para qué necesitan los profesores cuentas de correo electrónico?’ o ‘¿De verdad necesitamos internet en la escuela?’. Hoy estamos ante una nueva versión de ese debate», reflexiona.
Una mirada al futuro educativo
A pesar de las reticencias, Beehler asegura que la inteligencia artificial ya está presente en nuestras escuelas y ha venido para quedarse. En este sentido, él mismo subraya que ‘Sally’ no reemplazará a los profesores ni eliminará la interacción humana significativa; será simplemente otra herramienta didáctica para involucrar a los alumnos y fomentar su curiosidad sobre tecnologías emergentes.
A través de esta colaboración con Realbotix Corporation, basada en Las Vegas, esperan despertar el interés de los chicos por aprender sobre IA y robótica sin dejar atrás el toque humano tan necesario en la educación. De hecho, aseguran que este robot no recopilará información personal ni transmitirá datos.
Así que ya lo sabes: mientras algunos se resisten a ver el potencial de estos cambios tecnológicos en nuestras aulas, otros están listos para abrazar lo nuevo y explorar cómo estas innovaciones pueden enriquecer nuestro aprendizaje. ¡A ver qué tal le va a ‘Sally’!

