La emoción estaba en el aire en la sede de Conecta Balear, donde Iñigo Núñez fue presentado como nuevo entrenador del Palmer Basket. Este club mallorquín se prepara para afrontar una nueva temporada en la categoría de plata del baloncesto español, después de haber logrado mantener su posición el año anterior. Y Núñez, con su experiencia tras tres años dirigiendo en la Segunda FEB, llega dispuesto a dar un salto hacia lo más alto.
Sin techos y con ganas de luchar
Desde el primer momento, Iñigo dejó claro cuál es su filosofía: «El primer objetivo es no ponernos techos ni obsesionarnos con posiciones clasificatorias desde el inicio». Y es que abordar esta competición con esa mentalidad sería un error que podría jugarle en contra al equipo. Para él, entender la dureza de esta liga es fundamental. «Una competición tan exigente como esta te pone rápidamente en el lugar que te corresponde», afirmó.
Núñez sabe que la preparación no solo comienza con los entrenamientos, sino también con las decisiones estratégicas sobre los fichajes. Con cinco nuevas incorporaciones ya bajo su ala, reconoce que aún queda trabajo por hacer antes de cerrar la plantilla. Pero si hay algo que le entusiasma es dejar entrever cómo quiere jugar: «seremos un equipo comprometido, colectivo y solidario». Su deseo es que cada aficionado se sienta identificado con los valores del grupo cuando vengan a verlos jugar.
Y mientras tanto, observa cómo la dirección deportiva avanza bajo el mando del nuevo grupo inversor americano. Según él, están haciendo las cosas bien: «Estamos dando pasos sólidos y convincentes alineados con lo que queremos para este año». El camino está trazado; ahora solo falta recorrerlo juntos.

