La situación en Ucrania sigue siendo desoladora. Este miércoles, al menos seis personas han perdido la vida debido a los nuevos bombardeos lanzados por el Ejército ruso sobre las provincias de Sumi y Odesa. Las autoridades locales no han tardado en alzar la voz para denunciar estos ataques, que se producen en medio de una invasión que comenzó hace más de un año, bajo la orden del presidente ruso, Vladimir Putin.
Oleg Grigorov, gobernador de Sumi, utilizó sus redes sociales para comunicar con pesar que “tres personas han muerto y 17 han resultado heridas” tras un ataque directo a la capital provincial. Lo más desgarrador es que entre los heridos hay al menos un adolescente de solo 16 años. “Estamos intentando identificar a las víctimas”, añadió Grigorov, mientras advertía sobre la persistente amenaza de nuevos ataques: “Por favor, manténganse en lugares seguros y eviten acercarse a las zonas atacadas”, instó con preocupación.
Un día oscuro para Odesa
No lejos de allí, el gobernador Oleg Kiper también reportó trágicas noticias desde Odesa: otras tres vidas se apagaron y seis personas más resultaron heridas. “Mis más sinceras condolencias van para los familiares de quienes hemos perdido”, expresó Kiper, compartiendo el dolor colectivo que envuelve a la región.
A medida que avanza el conflicto, la Fuerza Aérea ucraniana ha denunciado el lanzamiento de dos misiles guiados y más de 120 drones por parte del ejército ruso. Aunque lograron interceptar 101 drones antes de que causaran daño alguno, todavía hubo impactos devastadores: 18 drones alcanzaron varios puntos del país. La alerta es clara: “El ataque continúa”, afirmaron contundentes desde las fuerzas armadas ucranianas ante la amenaza incesante en su espacio aéreo.

