En un movimiento que ha sacudido el mundo de la tecnología, China ha presentado al superordenador más potente jamás visto. Su nombre es LineShine y ha logrado desbancar a Estados Unidos, rompiendo todos los récords de rendimiento. Este hito se celebra en el Centro Nacional de Supercomputación de Shenzhen, donde este gigante tecnológico ha llegado para quedarse.
Un salto impresionante en la supercomputación
LineShine no solo se ha ganado el primer puesto en el ranking TOP500, sino que también es el primer superordenador capaz de superar los dos exaflops de rendimiento sostenido utilizando únicamente CPU. ¿No es increíble?
Este monstruo tecnológico, desarrollado por el Centro de Computación en la Nube de Shenzhen, cuenta con 13,79 millones de núcleos distribuidos en procesadores LX2. Funciona a 1,55 GHz gracias a una interconexión propietaria llamada LingQi y opera bajo Kylin OS. La potencia necesaria para su funcionamiento ronda los 42,2 megavatios, ¡todo un despliegue!
No podemos dejar pasar que esta victoria representa la primera vez desde 2017 que un sistema chino ocupa la cima del TOP500. Además, LineShine supera al famoso superordenador ‘El Capitán’ del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore en más de un 20%. Una verdadera paliza tecnológica.
Y mientras tanto, otros competidores como El Capitán y Frontier siguen tratando de hacer frente a este nuevo líder mundial. Sin embargo, con cada avance tecnológico como este, nos preguntamos: ¿qué pasará con nuestra relación global en este ámbito? La carrera por ser los mejores continúa y nosotros somos testigos directos.

