Una noche cualquiera en sa Pobla se convirtió en el escenario de un intento de robo que no pasó desapercibido. La colaboración entre la Policía Local y la Guardia Civil fue clave para atrapar a tres hombres, de 22, 31 y 33 años, cuando intentaban acceder a una vivienda utilizando una barra de hierro como palanca. Lo curioso es que los vecinos ya habían puesto el ojo en ellos antes de que el plan se ejecutara.
Un intento fallido que terminó con detenciones
La madrugada del 12 de julio, mientras muchos dormían plácidamente, estos tres varones, todos de origen magrebí, fueron vistos por varios testigos forzando la cerradura de una casa. La escena era clara: usaban una barra para abrir la puerta y ya habían roto una pequeña persiana para intentar entrar. Pero su suerte estaba a punto de cambiar.
Cuando llegó la policía, los delincuentes decidieron salir corriendo como si fueran personajes de película. Sin embargo, uno no pudo ocultarse y quedó atrapado entre dos coches. Al ser descubierto, no se rindió fácilmente; mostró resistencia ante los agentes con un comportamiento violento antes de ser finalmente arrestado.
No todo terminó ahí. Los otros dos implicados estaban aún sueltos y la Guardia Civil no tardó en hacer lo suyo: tras varias investigaciones lograron identificarlos y también fueron detenidos. Y así, un plan que pretendía acabar en un robo se desmoronó gracias a la rápida intervención policial.

