En una noche que prometía ser tranquila, la playa de Can Pere Antoni se convirtió en el escenario de un robo que no dejó indiferente a nadie. La Policía Local de Palma ha detenido a dos chicos, de 26 y 27 años, ambos argelinos, tras ser sorprendidos en plena acción robando las pertenencias de los bañistas. Con un patinete eléctrico como su aliado, estos jóvenes recorrieron la orilla buscando víctimas desprevenidas.
La alerta que salvó a los turistas
Todo ocurrió alrededor de las 03:30 horas del pasado jueves 9 de julio. Un ciudadano atento se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y no dudó en alertar a una patrulla del Grupo de Acción Preventiva (GAP) que patrullaba la zona. Gracias a su rápida intervención y descripción detallada, los agentes lograron establecer un dispositivo para localizar a los sospechosos.
Poco después, fueron interceptados en el carril bici de la calle Felicià Fuster. Durante el registro superficial, la sorpresa fue mayúscula: entre sus ropas escondían un botín impresionante: un teléfono móvil de alta gama, una cámara fotográfica, auriculares inalámbricos y dinero en efectivo tanto en euros como en libras esterlinas. Pero eso no es todo; detrás de una valla cercana, los policías encontraron dos bolsos llenos con documentación y otros objetos personales.
No pasó mucho tiempo antes de que tres jóvenes turistas extranjeros confirmaran haber sido víctimas del robo apenas unos minutos antes. Al ver lo recuperado por los agentes, no pudieron contener su alivio al reconocerlo como suyo; el valor total superaba los 400 euros. Todo esto nos hace reflexionar sobre la seguridad en nuestras playas y cómo algunos pueden arruinar las vacaciones soñadas con actos tan despreciables.

