En un giro inesperado, una jueza de Palma ha optado por dejar en libertad bajo fianza de 5.000 euros a dos de los cuatro jóvenes que fueron encarcelados por la oleada de robos en casas en Mallorca. Este grupo, que ya había sido detenido a finales de mayo, había estado asaltando viviendas unifamiliares por toda la isla. La magistrada ha establecido que estos dos investigados, defendidos por la abogada Isabel Summers, deben presentarse cada 15 días ante el juzgado y se les ha prohibido salir del país.
Robos a plena luz del día
El modus operandi de este grupo era bastante audaz: entraban en las casas durante el día tras forzar puertas o ventanas. Actuaban con guantes y pasamontañas, siempre buscando joyas y dinero en efectivo. Se desplazaban en coches de alquiler para evitar ser reconocidos, algo que demuestra su planificación meticulosa. Su captura fue posible gracias a un gran despliegue coordinado por el Centro Operativo Complejo (COC) de la Guardia Civil, donde patrullas y agentes se unieron para interceptar su vehículo tras un robo en Bunyola.
A pesar de su juventud, con edades entre 23 y 26 años, están acusados de pertenencia a grupo criminal y múltiples delitos continuados de robo. Mientras tanto, las joyas robadas aún están siendo investigadas para poder devolverlas a sus legítimos propietarios. La situación es tensa; muchos nos preguntamos si esta decisión sobre los jóvenes representa una justicia adecuada o si estamos tirando a la basura la seguridad comunitaria.

