Marcos Alonso ha decidido quedarse con nosotros hasta 2028, y vaya que lo celebra. En sus propias palabras, «fueron dos años muy bonitos», y ahora siente esa energía de querer más. Su renovación no es solo un compromiso, es una declaración de intenciones. “Estoy muy contento”, dice con una sonrisa que refleja su conexión con el club.
El cariño de Vigo siempre presente
Este jugador se siente querido, no solo por la afición, sino por cada rincón del Celta. “He sentido el cariño de mis compañeros, del cuerpo técnico y hasta de la presidenta”, cuenta emocionado. Y es que en cada esquina que ha visitado en sus vacaciones, se ha encontrado con alguien que comparte su amor por Vigo y su equipo. “Los necesitamos igual que estos últimos dos años; juntos somos más fuertes”, añade con determinación.
No podemos olvidar que Marcos también es uno de los veteranos del equipo. Para él, eso implica una responsabilidad extra: ayudar a los más jóvenes a crecer y aportar al colectivo. Habla con admiración sobre Claudio Giráldez, reconociendo su papel crucial en los éxitos recientes del club. “Le ayudaré en todo lo que pueda”, promete Alonso.
Aunque su objetivo principal sea la permanencia en la liga, él sabe bien que hay que trabajar duro para demostrarlo en el campo. Con esas ganas y ese espíritu de lucha, confía en que harán cosas grandes juntos: “Con trabajo y ambición podemos conseguir cosas bonitas”.

