En el corazón del Mundial 2026, los diablos rojos de Bélgica protagonizaron una remontada épica ante Senegal que les catapultó a los octavos de final. ¡Vaya manera de dejar huella! Tras ir perdiendo 0-2, lograron igualar el marcador en los últimos minutos y llevar el partido a la prórroga, donde un penalti convertido por Tielemans selló su destino.
Un recuerdo vívido para Courtois
Courtois, el guardameta belga, no pudo evitar recordar momentos similares vividos con el Real Madrid. «Lo he vivido muchas veces», confesó tras el encuentro, evocando aquella semifinal de Champions en la que Rodrygo brilló al marcar dos goles en la agonía del partido. Emociones intensas que hacen vibrar a cualquiera.
Lukaku fue el primero en hacer soñar al equipo al marcar en el minuto 89. «Creo que es mi padre ayudándome desde allá arriba», reflexionaba emocionado. Y no es para menos, porque ese gol reavivó las esperanzas de un equipo que demostró tener carácter y valor hasta el último segundo.
No hay duda de que Tielemans también fue clave. Su doblete incluyó un penalti decisivo que certificó la victoria. «Tienes que creer en ti mismo», comentó sobre su mentalidad durante esos momentos críticos.
A pesar de las tensiones entre algunos jugadores durante el partido, Rudi García, seleccionador belga, defendió esa chispa competitiva: «Quiero ver jugadores dispuestos a darlo todo». Una actitud necesaria para enfrentar los desafíos del fútbol moderno.
Bélgica ha dejado claro que están aquí para luchar y brindar espectáculo. ¿Quién dijo miedo? Con este espíritu, pueden llegar lejos en este Mundial.

