Joan Mir, ese talentoso piloto mallorquín que ha vivido una montaña rusa en el mundo de las motos, ha decidido poner punto final a su etapa en Honda. Después de cuatro años llenos de altibajos con la marca japonesa, ahora se embarca en una nueva aventura con el equipo Gresini Racing. Este cambio no llega por capricho; es un paso necesario tras un camino lleno de desafíos que comenzó en 2020.
Un viaje lleno de obstáculos
Recordemos que Joan dejó Suzuki, donde fue campeón del mundo, para buscar nuevas oportunidades tras la desaparición del equipo. Honda le ofreció esa posibilidad y, aunque al principio parecía prometedor, las cosas no salieron como esperaba. En su primera temporada con los japoneses apenas pudo sumar 26 puntos en 15 carreras, quedando rezagado en la clasificación. La moto no se adaptaba a su estilo y eso pesó mucho.
A medida que avanzaban los años, Mir intentó adaptarse y mejorar junto a sus compañeros. Sin embargo, cada intento parecía un espejismo: dos podios en 2025 levantaron algo de esperanza, pero el rendimiento general seguía siendo decepcionante. La última campaña fue una verdadera pesadilla; solo alcanzó una quinta posición como mejor resultado y eso ya lo dice todo.
Con la relación entre el piloto y Honda desgastada y sin futuro claro a la vista, Mir decidió que era hora de buscar nuevos horizontes. Ahora se une al equipo Gresini Racing donde espera renacer bajo la dirección de Nadia Padovani y pilotar una Ducati junto a Dani Holgado como compañero. Esta decisión también implica cambios para otros pilotos como Álex Márquez y Fermín Aldeguer que buscan nuevos destinos para seguir su carrera.
Así es como Joan Mir comienza esta nueva etapa con ganas de demostrar todo su potencial después de unos años difíciles en Honda. Un cambio necesario para recobrar esa esencia ganadora que todos sabemos que tiene.

