El Hispania, el nuevo barco de formación de la Armada Española, está listo para entrar en acción. Su primer desafío no es moco de pavo: tendrá que medirse con una flota realmente competitiva en la regata, concretamente en la clase Abanca ORC 0. Allí, se reunirán algunos de los mejores TP52 y grandes cruceros del panorama internacional, lo que promete ser un espectáculo digno de ver. Y no solo eso, el Hispania competirá bajo la atenta mirada de quienes recuerdan al Vesper, el barco que conquistó esta misma copa en 2025.
Desafíos entre historia y futuro
El segundo reto del Hispania es aún más personal: deberá lidiar con las expectativas generadas por su predecesor. El Vesper, capitaneado por David Team, dejó una huella imborrable en Palma y se convirtió en uno de los favoritos tras su victoria el año pasado. Pero no todo está perdido; los primeros pasos del Hispania han sido prometedores. En su debut oficial logró un emocionante triunfo frente al Vithas-Urbania durante el Trofeo Conde de Godó, mostrando desde el inicio que tiene potencial para brillar.
Este fin de semana volverá a encontrarse con algunos rivales previos en el Trofeo S.M. La Reina, una excelente oportunidad para afinar detalles antes del gran objetivo del verano: la Copa del Rey Mapfre. Manu Fraga, director general del Real Club Náutico de Palma y de la propia Copa, resalta que “la llegada del Hispania es una gran noticia para nuestra regata”. Ver a un barco como este compitiendo eleva aún más el nivel y prestigio del evento.
Pero lo cierto es que hay respeto mutuo entre los rivales. Iñaki Castañer, director deportivo del TP52 Vithas-Urbania, admite que enfrentarse al Hispania será uno de los grandes retos: “Sabíamos lo fuertes que eran tras ganar aquí el año pasado”, dice. Esta temporada también celebramos 40 años desde su servicio militar en la Comisión Naval de Regatas y volver a ver un barco como este me emociona.” Por otro lado, Toni Guiu, armador del TP52 Blue Carbon –el vencedor del año pasado– cree firmemente que “el Hispania representa mucho más que un simple competidor; es una oportunidad vital para recuperar protagonismo en la vela española”.
Así pues, aunque haya competencia feroz sobre el agua, todos coinciden: cada vez son más proyectos nacionales luchando por las primeras posiciones y eso beneficia a toda la vela española.

