En un giro que no ha dejado a nadie indiferente, ARCA ha levantado la voz contra el proyecto ganador para rehabilitar el entorno de Gesa. Y es que lo que a primera vista podría parecer una simple mejora estética, en realidad puede convertirse en un auténtico despropósito para uno de nuestros edificios más emblemáticos. La preocupación es palpable entre los ciudadanos: ¿realmente vamos a permitir que una pèrgola y un cubículo de vidrio desfiguren nuestra historia?
Una comunidad en alerta
No se trata solo de un edificio; se habla de nuestra identidad. ARCA advierte sobre las consecuencias del monocultivo turístico que, si seguimos así, tirará por la borda nuestro patrimonio. Los detractores del proyecto han expresado su temor a perder lo poco que queda intacto de nuestra esencia cultural. “No podemos dejar que estos cambios arruinen lo que nos define”, afirman con determinación.
A medida que las voces crecen, también lo hace la sensación de urgencia. Es momento de reflexionar y actuar; porque si no somos nosotros quienes defendemos lo nuestro, ¿quién lo hará? En definitiva, se trata de proteger nuestro pasado para garantizar un futuro digno.

