La nueva temporada de LaLiga se presenta como un reto titánico para la Real Sociedad, que podría verse obligada a jugar las primeras cinco jornadas en tan solo quince días. ¿La razón? Un posible retraso en su debut ante el Real Madrid, que podría posponerse por el Mundial, y el adelanto del encuentro contra el Celta, todo un lío que hace que los jugadores y la afición tengan la vista fija en el calendario.
Según lo previsto, la Real comenzaría su andadura en el curso 2026-27 visitando al Madrid en el Bernabéu entre el 15 y 16 de agosto. A continuación, dos jornadas consecutivas fuera de casa debido a las obras en Anoeta: primero al Benito Villamarín y luego a Elche. ¡Y eso no es todo! Si todo sale como parece, también recibirán al Atlético antes de hacer frente al Celta, marcando una etapa inicial muy intensa.
Un calendario que deja sin respiro
Pero esto no es una simple rutina; si los internacionales del Real Madrid avanzan lejos en el Mundial, esta situación podría complicarse aún más. Con fechas moviéndose como piezas de dominó, podrían encontrarse jugando contra el Betis justo antes de un inicio aplazado. Este apretado calendario exige tener una plantilla bien definida antes del primer pitido, algo crítico si consideramos cómo las últimas incorporaciones han llegado tarde y han afectado la preparación del equipo.
Pellegrino Matarazzo asumirá este desafío desde su primer día al mando y necesitará contar con todos sus efectivos para afrontar este arranque frenético. La presión está servida; los aficionados esperan mucho de él y del equipo txuriurdin. En definitiva, un comienzo que promete ser intenso e inolvidable.

