Este próximo viernes 3 de julio, el Circuit de Barcelona-Catalunya se convertirá en un auténtico festival de emociones y solidaridad con la llegada del VIII Gran Premi FIE. Organizado por la Fundació Isidre Esteve, este evento ya es un clásico en el calendario solidario y promete reunir a personas con y sin discapacidad para vivir juntos una experiencia inolvidable.
Actividades para todos y una carrera única
La jornada comenzará a las 10:00 horas con actividades infantiles que tienen como objetivo concienciar a los más pequeños sobre la realidad de las personas con discapacidad. Entre risas y juegos, los niños podrán disfrutar mientras aprenden. Ya por la tarde, entre las 16:00 y las 17:00 horas, llega uno de los momentos más esperados: ¡las vueltas solidarias! Imagínate rodando sobre el asfalto donde suelen competir las grandes estrellas de la Fórmula 1. Es una oportunidad única que seguro hará vibrar a todos.
A las 18:30 horas, se dará inicio a la carrera inclusiva por relevos, un momento emocionante abierto a todo aquel que quiera participar. Ya sea en familia, con amigos o compañeros de trabajo, siempre habrá espacio para al menos una persona con discapacidad en cada equipo. Y si no tienes equipo, ¡no te preocupes! La organización te ayudará a encontrarlo. Esta carrera combina bicicletas, handbikes y tándems en un formato diseñado para demostrar que el deporte es para todos, fomentando valores como la cooperación y el trabajo en equipo.
La fiesta no acaba aquí; después de competir, será el turno del podio donde los equipos premiados podrán sentirse como verdaderas estrellas del motor. Y claro está, ¿qué mejor manera de cerrar el día que con una cena benéfica en plena recta principal del circuito? Este año contaremos con las actuaciones humorísticas de Pep Plaza, Judit Martín y Miquel Simó, lo que promete hacer de esta velada algo realmente especial.
Toda la recaudación irá destinada a los Centros Puente de la Fundació Isidre Esteve, espacios donde se trabaja no solo en mejorar la condición física sino también el bienestar emocional y social de quienes más lo necesitan. Porque al final del día, lo que importa es darles herramientas para ganar autonomía y mejorar su calidad de vida.

