La mañana del miércoles en Llucmajor se tornó caótica cuando un niño de tan solo diez años colapsó en plena calle. Era alrededor de las 11:15 horas cuando el pequeño, que disfrutaba de un día cualquiera en el Carrer Garriga, sufrió una severa crisis epiléptica que le dejó sin respiración durante varios minutos. La situación fue alarmante y no tardó en generar un despliegue impresionante, con la Policía Local, la Guardia Civil y una ambulancia del 061 acudiendo al lugar para atender la emergencia.
Aquellos que estaban presentes vivieron momentos de angustia indescriptible, especialmente los familiares del niño, quienes no podían más que mirar cómo su ser querido luchaba por respirar. Inicialmente se pensó que podría tratarse de una parada cardíaca, pero pronto los sanitarios confirmaron que todo se debía a la crisis epiléptica.
Una intervención rápida y efectiva
Afortunadamente, tras una atención urgente, el niño fue trasladado en ambulancia y parece que estaba consciente al momento de su salida. Las imágenes de este dramático episodio quedarán grabadas en la memoria colectiva del vecindario, quienes ahora esperan noticias positivas sobre su recuperación. La Guardia Civil ha tomado cartas en el asunto y se encargará de realizar las investigaciones pertinentes para esclarecer todos los detalles relacionados con este incidente preocupante.

