La historia comienza cuando un murciano, disfrutando de sus vacaciones en Sevilla, se topa con algo inesperado en una acera. Mientras cargaba el coche junto al garaje de una calle del centro, vio un cuadro que le llamó la atención por su marco. «Lo cogí porque me gustó el marco, no sabía que era de Sorolla», comenta Andrés en una entrevista para Radio Sevilla.
El regreso del cuadro perdido
Este episodio tan peculiar tuvo lugar el pasado sábado, cuando la familia sevillana, ansiosa por salir de vacaciones, dejó momentáneamente olvidado un pequeño lienzo atribuido al famoso pintor valenciano. Al darse cuenta de su error y regresar a buscarlo, se encontraron con las manos vacías.
Andrés no imaginaba que aquel descubrimiento fuera tan valioso hasta que, gracias a una aplicación de inteligencia artificial en su móvil, logró identificar la obra. «¡Coño! ¡Si este cuadro es bueno!», exclamó al darse cuenta de lo que había rescatado.
Al enterarse de que había sido denunciada su desaparición en los medios, no dudó en ponerse en contacto con la Policía Nacional. «Llamé para decirles que yo tenía el cuadro», asegura con humildad.
Afortunadamente, la historia tiene un final feliz: el cuadro ha regresado a su hogar tras ser recuperado gracias a la honradez y curiosidad de Andrés. Este relato nos recuerda cómo pequeñas decisiones pueden llevar a grandes sorpresas y cómo a veces lo extraordinario está justo delante de nosotros.

