En la década de los 40, mientras Mallorca comenzaba a vibrar con el baloncesto, surgía un club que dejaría huella en la isla: el Maestranza. Este equipo, conocido también como Talleres de Aviación, nació en un entorno singular, justo donde antes había sido una base aérea durante la Guerra Civil. En Son Bonet, aquellos primeros pasos se dieron entre canastas y sueños deportivos.
Año tras año, jugadores como Canals, Chicano y el carismático Joan Estelrich se unieron al proyecto. En sus inicios compitieron en los Campeonatos de Educación y Descanso, siempre bajo la mirada atenta del Capitán Pedro Calvo. Fue él quien supo unir esfuerzos y convencer a figuras del baloncesto como Tomeu Rullán, que más tarde sería una referencia nacional.
Logros inolvidables y momentos históricos
La temporada 45-46 marcó un hito al convertirse en subcampeones de España. Un año después, el Maestranza no solo repitió hazaña sino que se coronó campeón gracias a una plantilla llena de talento. Con nombres destacados como Bernardo Castell, Guillermo Moragues y otros grandes jugadores, lograron grabar su nombre en la historia del baloncesto español.
No obstante, su época dorada no terminó ahí; volvieron a ser campeones en la 47-48. Sin embargo, todo ciclo tiene su final y en 48-49 llegaron a su cuarta final consecutiva pero se quedaron con el subcampeonato.
A lo largo de los años hubo anécdotas memorables: ¿sabías que en 1951 casi pierden su oportunidad por llegar tarde al campeonato? Las conexiones aéreas no eran tan sencillas entonces…
A pesar de su disolución posteriormente debido al traslado de muchos de sus promotores a la Península, las canastas del Maestranza aún viven. Hoy están reubicadas cerca del Pla de Na Tesa, recordándonos que allí donde hay pasión por el deporte siempre habrá historias que contar.

