En el vibrante escenario del Gran Premio de los Países Bajos, Raúl Fernández se encontró a sí mismo en un segundo puesto que, aunque le llenó de satisfacción, dejó una sombra de lo que pudo ser. «Estoy feliz por este resultado, pero creo que podría haber peleado por la victoria», confesó mientras recordaba ese momento clave en el que se vio atrapado tratando de adelantar a Jorge Martín. Era evidente que su mente aún estaba trabajando sobre esa maniobra fallida.
Mirando hacia adelante
A pesar de las especulaciones sobre su futuro y si volverá a KTM con Tech3, Raúl prefiere mantener los pies en la tierra. «No quiero mirar más allá de lo que no depende de mí», señaló con una determinación clara. Él quiere centrarse en aprovechar cada carrera al máximo, sin distracciones innecesarias. «Este año tenemos una moto competitiva y estoy convencido de que podemos luchar por todo lo posible».
El piloto también compartió sus experiencias recientes con una lesión en el hombro que casi lo deja fuera de combate tras las carreras en Tailandia. Aunque pasó momentos difíciles, ahora se siente más fuerte y preparado para enfrentar cualquier desafío. «A partir de ahí empecé a trabajar diferente con mi entrenador y parece que he recuperado la fuerza», dijo mientras sonreía, mostrando esa pasión inquebrantable por la competición.
Así va Raúl Fernández: un piloto comprometido con su presente y decidido a dejar huella en cada vuelta. El futuro está lleno de incertidumbres, pero él sabe bien que solo hay un camino: darlo todo aquí y ahora.

